¿Qué tan avanzado está realmente tu hígado graso?
Contestá unas preguntas rápidas y descubrí qué factores podrían estar acelerando el daño en tu hígado — y qué podés hacer desde hoy.
Gratis · Sin mail · Resultados al instante
¿Cuál es tu rango de edad?
La edad influye en cuántos años lleva tu hígado acumulando grasa sin avisar
¿Cuál es tu situación con el hígado graso hoy?
Marcá todas las que apliquen
No sos el único, y no es solo por lo que comés
Si venís culpándote por cómo comés, hay algo que conviene que sepas: esto tiene un componente metabólico que va mucho más allá de la fuerza de voluntad.
¿Cómo te enteraste de que tenías hígado graso?
¿Qué te dijo el médico cuando te lo detectó?
¿Cómo te dieron los últimos análisis de hígado (transaminasas ALT/AST)?
Tu hígado puede estar cicatrizando sin que lo sientas
El hígado no tiene terminaciones nerviosas de dolor en su interior. Solo la membrana que lo recubre las tiene. Por eso puede acumular grasa, inflamarse y empezar a cicatrizar durante años sin dolerte un solo día.
Un análisis limpio no significa un hígado sano. Significa que en ese momento no había suficiente destrucción de células como para mover el número.
¿Tenés alguna de estas condiciones?
Marcá todas las que apliquen — cada una cambia la velocidad de progresión
¿Cómo te sentís en el día a día?
Lo que casi nadie te explica en una consulta de cinco minutos
El grado de cicatrización del hígado es lo que más predice lo que viene después. Comparado con un hígado sin fibrosis, el riesgo de morir por causas hepáticas se multiplica:
| Etapa | Riesgo de muerte hepática |
|---|---|
| F2 · moderada | 4 veces |
| F3 · avanzada | 7,6 veces |
| F4 · cirrosis | 15 veces |
Y contando todas las causas de muerte, no solo las hepáticas, el riesgo igual se multiplica por 6,4 al llegar a la cirrosis.
La causa de muerte más frecuente en personas con hígado graso no es el hígado. Es el corazón. El infarto llega antes que la falla hepática. Esto no es "un temita del hígado": es un problema metabólico que te compromete entero.
Un hombre de 52 años, con sobrepeso leve y presión controlada, sin tomar alcohol. Durante diez años sus análisis dieron normales y las ecografías informaron "esteatosis leve". Nadie le evaluó la fibrosis. En 2023 lo operaron de algo sin relación y sangró de más. Ahí apareció: cirrosis establecida y várices esofágicas.
Diez años de análisis normales. Cero síntomas. Cirrosis.
¿Hace cuánto sabés que tenés hígado graso?
¿Qué intentaste hasta ahora por tu hígado?
Marcá todas las que apliquen
Por qué nada de lo que estás haciendo alcanza
Cada camino que tenés a mano hoy tiene un problema documentado.
El método que funciona casi nadie lo sostiene. Los controles que te hacés no miden lo que importa. Y el reloj sigue corriendo: 14 años por etapa, 7 si hay inflamación.
¿Cuál es tu objetivo principal con tu hígado?
¿Qué tan listo estás para empezar a cuidar tu hígado en serio?
¿Qué significaría para vos dejar de preocuparte por tu hígado?
Analizando tus respuestas
Armando tu perfil personalizado
Tu perfil de riesgo hepático
Esto no es un diagnóstico. Es un perfil orientativo construido con tus respuestas y con los factores de progresión documentados en la literatura médica.
Lo que sí podés hacer todos los días
Tu protocolo de 120 días, tu rutina diaria y el apoyo para sostenerla. Más abajo, la ciencia detrás y las respuestas a tus dudas.
Tu apoyo diario
Ese es el motivo por el que conviene empezar hoy y no el año que viene.
No, y desconfiá de quien te diga que sí. El cardo mariano es un apoyo diario: la evidencia muestra que contribuye a reducir las enzimas hepáticas de forma leve a moderada. No reemplaza bajar de peso, ni lo que te indique tu médico, ni los estudios de control.
Es lo más común, y suele deberse a dos cosas. Primero, el hígado no da señales rápidas: los cambios se ven en los análisis, no en cómo te sentís. Segundo, la silimarina se absorbe parcialmente, así que necesita constancia real — la mayoría lo deja a las tres o cuatro semanas, mucho antes de que haya algo para medir.
El cardo mariano tiene buen perfil de seguridad y los estudios de interacción en humanos no mostraron cambios clínicamente relevantes en los niveles de otros fármacos. Igual, si tomás medicación de forma regular, comentalo con tu médico antes.
Los marcadores hepáticos se evalúan con análisis, después de 8 a 12 semanas de uso constante. Por eso el plan es de 120 días.
Los reportados son leves y pasajeros, sobre todo digestivos: molestia en la boca del estómago, hinchazón, efecto laxante suave.
Garantía de 60 días. Si no quedás conforme, te devolvemos la plata.
Frente a un problema que avanza a diario, la única estrategia que se sostiene es una que puedas ejecutar a diario. Y en ese terreno hay una sola planta con décadas de investigación encima: el cardo mariano (Silybum marianum).
Se usa para el hígado desde hace siglos. Lo que lo separa de cualquier otro "depurativo" es que es el extracto hepático más estudiado del mundo: tiene ensayos clínicos en humanos, revisiones sistemáticas y décadas de investigación.
Su principio activo es la silimarina, un conjunto de compuestos (silibina, silicristina, silidianina) que se extraen del fruto de la planta.
La silimarina contribuye a reducir de forma leve a moderada las enzimas hepáticas ALT y AST en personas con hígado graso. Es el hallazgo que más se repite en las revisiones sistemáticas.
Te lo decimos nosotros antes de que lo leas en otro lado: el cardo mariano no cura el hígado graso, no reemplaza bajar de peso y no revierte una cirrosis ya instalada. Cualquiera que te prometa eso te está mintiendo. Es un apoyo diario. Nada más, y nada menos.
La silimarina se absorbe entre un 20% y un 50% de lo que tomás. Por eso no funciona como una pastilla puntual: funciona como un hábito sostenido, todos los días, durante meses. Es justamente lo contrario de un cambio de vida que 9 de cada 10 personas abandonan.
En Enerva no somos médicos y este cuestionario no evalúa, diagnostica ni descarta ninguna enfermedad. Es una herramienta informativa basada en literatura publicada sobre hígado graso. Solo un profesional de la salud puede determinar el estado real de tu hígado, con estudios como elastografía, índice FIB-4 o biopsia. Si tenés hígado graso diagnosticado, hablá con tu médico sobre la evaluación de fibrosis — y no suspendas ningún tratamiento indicado.